viernes, 13 de mayo de 2011

José Tomás reaparecerá en Valencia el dia 23 de Julio.después de 15 meses de recuperación.


a noticia más esperada del año taurino se producirá el próximo 23 de julio en Valencia, escenario elegido para la vuelta a los ruedos del genio de Galapagar, José Tomás. Así lo ha anunciado en rueda de prensa el empresario de la plaza de toros valenciana Simón Casas y el apoderado del diestro, Salvador Boix.

Fecha de emisión: 2011-05-12
Valencia (Esp.).- El mundo del toro andaba esperando la ansiada vuelta del diestro madrileño en esta temporada, deshojando los posibles escenarios de su regreso y será finalmente el coso valenciano, el que tendrá el honor y la suerte de ser testigo de este evento mundial. Así lo ha hecho público el apoderado del diestro Salvador Boix y el empresario de la plaza de toros de Valencia, Simón Casas en una rueda de prensa que ha tenido lugar en el Hotel Wellington de Madrid esta tarde. Una comparecencia pública en la que también ha estado presente el Diputado para Asuntos Taurinos de la Diputación de Valencia.

Con la vuelta a los ruedos de José Tomás, el genio de Galapagar reanuda su vida torera después de estar convaleciente más de un año como consecuencia de la grave cornada sufrida en 24 de abril de 2010 en la plaza de toros de Aguascalientes en el transcurso de la Feria de San Marcos.

Hasta el momento no se han dado a conocer más detalles de la composición final del cartel, aunque Salvador Boix sí ha confirmado que la temporada de José Tomás no sobrepasará los 12 festejos concluyendo en la feria de la Mercé en Barcelona y estando casi segura su presencia en los cosos de Valladolid, Bayona, Nimes, Linares, Almería entre otros.

Aunque los compañeros de cartel aun estan por determinar, se barajan en los mentideros taurinos los nombres del valenciano Vicente Barrera y la del sevillano Daniel Luque. Sí que está seguro que los toros reseñados para la vuelta de su torero a los ruedos, serán del hierro de moda y predilecto del diestro, los toros de Núñez del Cuvillo.

Texto: Agencias / Alfonso Sanfeliu
Fotografía: Rafael MATEO

miércoles, 27 de abril de 2011

Presentación a los medios de comunicación el histórico mano a mano ganadero Miura-Victorino que se celebrará el sábado 7 de mayo


En un concurrido acto celebrado este mediodía en el Hotel Gran Meliá Colón de Sevilla, el diputado de Asuntos Taurinos de la Diputación de Valencia Isidro Prieto, y los responsables de la empresa del coso valenciano, Simón Casas Production -en las figuras de Santiago López y Nacho Lloret-, han presentado a los medios de comunicación el histórico mano a mano ganadero Miura-Victorino que se celebrará el sábado 7 de mayo en la capital levantina. El acto ha contado también con la presencia de los ganaderos, así como de los diestros Manuel Jesús "El Cid" y Juan José Padilla, anunciados en el cartel.

En primer lugar tomó la palabra Nacho Lloret, que presentó a los integrantes de la mesa y como gerente de la empresa manifestó que "es un honor formar parte de un evento de esta categoría. Sin duda se trata de un acontecimiento histórico y sólo haber conseguido hacer la foto de hace unos instantes con ganaderos y figuras del toreo de esta talla es muy necesario para la Fiesta, más en estos momentos". Lloret, prosiguió afirmando que "como empresarios, no nos queda otra que poner todo de nuestra parte para que el aficionado a los toros se motive e ilusione con su Fiesta. Además de anunciar un cartel como el de hoy, es la obligación de todos comunicarlo y por eso agradezco la presencia de los protagonistas del cartel así como la de los medios de comunicación".

En su turno de palabra el matador de toros y apoderado Santiago López, miembro de la empresa Simón Casas Production, fue tajante al afirmar que "no debemos caer en el error de olvidar lo importante que es la rivalidad en el toreo. Hacen falta menos besos entre los toreros en el patio de cuadrillas y más gestos como éste".

Ante una nutrida representación de medios y personajes del mundo del toro que llenaron el salón Galería del hotel sevillano, el ganadero Victorino Martín Andrés fue breve pero incisivo declarando que "sólo me plantearía hacer algo así con la ganadería de Miura", mientras que su hijo Victorino Martín García declaraba que para su divisa "se trata de un honor pero a la vez un reto este mano a mano. Es justo reconocer el mérito que ha tenido Simón Casas confeccionando el cartel. Esperamos lo mejor de una corrida que reúne un grandísimo interés y que la afición de una plaza de la categoría de Valencia la pueda disfrutar".

Eduardo Miura -que estuvo acompañado por su hermano Antonio- declaró que la idea del mano a mano es extraordinaria y digna de repetirse pero, eso sí, "no demasiadas veces, porque esto es algo histórico y no se puede caer en la reiteración".

Por su parte, los diestros Manuel Jesús "El Cid" y Juan José Padilla, encargados de estoquear los toros de las dos legendarias divisas junto al valenciano Ángel de la Rosa, bromearon en un ambiente distendido sobre cuál de los dos se alzaría en triunfador del festejo. El Cid declaró que "es la primera vez en mi vida que voy a matar un toro de Miura. Creo que las figuras del toreo siempre se han caracterizado por realizar gestos y a mí me apetecía hacerlo".

Cerró el acto el diputado Isidro Prieto manifestando que "para la Diputación Provincial de Valencia es un honor presentar un cartel de esta envergadura en Sevilla y en plena Feria de Abril. Nuestro objetivo es colocar a Valencia a la vanguardia del toreo y no hay duda de que iniciativas como este mano a mano ratifican que lo estamos consiguiendo. Por eso es de justicia agradecer a la empresa el esfuerzo realizado y ahora sólo queda que la suerte, algo tan importante en el toreo, nos permita vivir en nuestra plaza una grandiosa tarde de toros".


NOTA DE PRENSA
Gabinete de Comunicación de la plaza de toros de Valencia
www.torosvalencia.com
prensatorosvalencia@ono.com

jueves, 24 de marzo de 2011

Valencia (10ª de abono): Deslucida novillada matinal donde se vio el buen corte de Silveti y López Simón


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Crónicas Feria de Fallas y Temporada 2011

Domingo 20 de marzo 2011 (10ª de abono)



Valencia (10ª de abono): Deslucida novillada matinal donde se vio el buen corte de Silveti y López Simón


Valencia. Feria de Fallas. 10ª de abono. Novillada picada. 20 de marzo de 2011. Mañana soleada y apacible. Menos de un cuarto de entrada. Se han lidiado novillos de la ganadería Guadaira desiguales de presentación aunque bonitos, el 2º y el 5º más hechos. En líneas generales con clase y cierta calidad pero con poca fuerzas y justa raza y casta. Solo destacó el segundo, un novillo con más transmisión aunque también marcado por la justeza de fuerzas. El 3º y el 4º deslucidos y complicados.

Miguel Giménez, silencio y saludos.
Diego Silveti, saludos y saludos tras aviso.
López Simón, vuelta y saludos.



Valencia (Esp.).- El festejo matinal posterior a las fallas se dejó notar en el tendido de la plaza, al registrar tan sólo un cuarto justo de entrada. Mañana amable y fresquita en la que se pudo ver el estado de los novilleros actuantes, Miguel Giménez, Diego Silveti y López Simón. Tres estilos diferentes de entender y ver la vida, que pudieron cortar trofeos si no llega a ser por la espada y en algunas ocasiones por el comportamiento de los de Guadairas. Un encierro desigual de presentación, con cierta clase y nobleza pero justo de raza, casta y sobre todo, fuerzas. Resultaron complicados el 4º y 5º y fue un buen novillo el segundo.


Con este segundo, Diego Silveti a punto estuvo de lograr cortar trofeos, en una matinal que si acierta con la espada podría haber sido de puerta grande para el mejicano. Ante el novillo más serio, y con más trapío del encierro lo veroniqueó con temple, jugando los brazos con suavidad, ganando terreno y luciéndose con torería. Buen inicio capotero a un novillo que acudía con franqueza a las telas y lo hacia además con calidad y buen son. Quitó por chicuelinas ajustadas y con gusto torero, López Simón, que tuvo que bregar además, con el viento, muy impertinente durante la mañana y elemento condicionante de las lidias de estos muchachos antes sus respectivas reses. Con el novillo a más durante la lidia, llegó a la muleta con codicia templada, embistiendo con clase y repitiendo, lo que posibilitó que el mejicano se gustase y gustase en su interpretación del toreo. Tandas en redondo a más, con el novillero confiado y buscando el triunfo. También toreó al natural, pitón por el que el novillo se empleaba mejor, cuajando así un trasteo serio, completo y bien estructurado. Estuvo Silveti asentado y confiado. Buscó siempre el cite de frente. Interpretó su toreo clásico de buena factura, que lo hace apetecible para volverlo a ver. Lástimas el error con la espada porque habría cortado trofeo.

Con el otro, el quinto, otro novillo serio y cuajado, lo recibió a la verónica, luciéndose gracias a la calidad del animal y su buen son. Quite variado, después de la suerte de vara, correspondido con otro quite por tafalleras de López Simón a pies juntos y sin enmendar terreno. Llegó el novillo con franqueza y calidad al último tercio, pero con las fuerzas justas. Por eso tuvo que plantear una faena en la que cuidó del astado e intentó cuajar trasteo semejante al anterior. No fue posible. Y se convirtió en un último tercio donde predominó la valentía y disposición del novillero por encima de la res venida a menos. Lo intentó por ambos pitones exponiendo con el novillo finalmente, complicado. Estuvo valiente y si no llega a ser de nuevo, por el fallo a espadas, se le habría premiado con un trofeo.

Otro que destacó fue el novillero López Simón. Se le vio madurando ante la cara del novillo con un lote muy en la línea del encierro, nobles y con clase pero bajos de raza, casta y sobre todo, fuerzas. Estas últimas, las fuerzas, marcaron la lidia de la res y su posterior faena, logrando cuajar un trasteo donde lo más destacado vino en una tanda en redondo muy firme y con mucha voluntad. El novillo, deslucido, y el viento, molesto en este acto de la lidia, complicaron este trasteo largo pero valiente de López Simón. Fue difícil hacer una faena vibrante y de emoción. Y meritorio estuvo el novillero que con estas condiciones no se aburrió y siguió hasta el final buscando cualquier instante de lucimiento. Natural en pases sueltos de trazo bonito que se quedaron perdidos en una faena a la que le faltó hilván, como consecuencia de la falta de celo de la res. Se le pidió oreja mayoritaria e incomprensiblemente, el presidente no se la concedió.


Con el que cerró plaza lo recibió con la muleta de rodillas y en el centro del platillo, pero siempre se defendió el mansito jabonero, y por este motivo resultó complicado cuajar una faena con argumento, solidez y estructura. Siempre protestando en el embroque, la aparición del viento hizo el resto, para ser casi imposible poder lucirse con el descastado, desrazado y mansurrón Guadaira. No rompió a mejor la actuación y al final, solo pudo estar firme y con ganas.

La actuación del valenciano Miguel Giménez gustó en conjunto. Al primero de su lote lo recibió a la verónica buscando con temple y con gusto el lucimiento. Y le cuajó un trasteo en el que tuvo que medir las escasas fuerzas de la res y administrar la clase que tuvo en sus embestidas. Buen inicio torero, cuidándolo por abajo para continuar al natural llevándolo con soltura y con buenas maneras. Centrado durante toda la actuación fue bajando la mano hasta el límite para lograr un mayor lucimiento. Siempre tuvo que llevarlo sin apreturas para que no claudicara más pero aun así, fue cuajando faena de interés. Al natural también buscó la profundidad, de uno en uno, con clasicismo. Faena completa por ambos pitones que si no tuvo mayor emotividad fue por las condiciones del animal.


Y con su segundo, salió a resolver la tarde consciente de lo complicado que es esto y la oportunidad tan grande que es estar anunciado en una plaza como Valencia y en fallas. Larga cordobesa de rodillas seguidas de un ramillete de verónicas. Se le vio decidido y con muchas ganas de triunfar. Después, con la muleta, el mansito de Guadaira no ayudó más, por la poca fuerza que tenía. Comienzo torero y esforzado por abajo en tablas, con un viento molesto que condicionó el último acto de esta lidia. Lo intentó al natural y en redondo, siempre citando de frente y buscando la pureza, pero fue complicado hilvanar un trasteo compacto y con argumento. Faena sin coger vuelo, presidida por la voluntad de Giménez, que terminó siendo un intento de quiero y no puedo. A pesar de todo se le vio una cierta progresión.

Texto: Alfonso Sanfelíu
Fotografía: Rafael MATEO


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Crónicas Feria de Fallas y Temporada 2011

Domingo 20 de marzo 2011 (ultima de feria)



Valencia (ultima de abono): Oreja a la épica y valentía de Tomás Sánchez y Alberto Aguilar que resultó cogido


Valencia. Feria de Fallas. Ultimo festejo de abono. 20 de marzo de 2011. Tarde soleada y con frío y viento. Media plaza. Se han lidiado seis astados de la ganadería de Adolfo Martín muy bien presentados. La mayoría tuvo las fuerzas y la raza muy justas. 1º, con clase pero deslucido. 2º, complicado y deslucido tuvo un poco más de casta. 3º manso complicado sin emoción y con poca fuerza. 4º, inválido. 5º, con clase y temple aunque con las fuerzas justas que llegó complicado a la muleta. 6º con clase, nobleza y calidad en los primeros tercios, acabó siendo muy complicado en la muleta.

Rafaelillo, silencio en ambos.
Tomás Sánchez, oreja tras aviso y saludos tras dos avisos.
Alberto Aguilar, saludos tras aviso y oreja.



Valencia (Esp.).- Sabor agridulce en el festejo que servía como cierra a la feria de Falla 2011, el primer ciclo importante de la temporada recién estrenada. Todas las esperanzas del aficionado, después del ciclo que hemos vivido, con el oasis ganadero que fue la corrida de Fuente Ymbro, las tenían puestas en la corrida de Adolfo Martín, pero el gozo en un pozo porque no vimos el encierro que todos hubiésemos deseado ver. De presentación impecable para una plaza de primera, las intenciones de los de Adolfo Martin anduvieron muy desiguales y con un comportamiento de bajo perfil, poca raza y fuerzas justas. Solo dos complicados, pusieron el miedo en cuerpo a los presentes. Un resultado exiguo para una ganadería tan afamada y con tanta importancia. Incluso el cuarto, resultó un invalido que se echó en más de una ocasión ante el desespero del matador, aunque éste también colaboró en la caidita del animal con algún que otro latigazo hacia el suelo.

Con estos mimbres, la tarde fue de Tomás Sánchez y de Alberto Aguilar que se la jugaron de verdad ante tres toros exigentes y complicados, hasta el punto de resultar volteado sin consecuencias Sánchez y volteado con una cornada en la tibia el diestro madrileño, Aguilar.


El valenciano Tomás Sánchez paseó la oreja del segundo de la tarde. Un toro complicado al que le cuajó una faena cimentado sobre el amor propio, la valentía, las ganas de triunfo y el querer salir victorioso al precio que fuese. Hilvanó una faena entre el ay y el olé, donde los pases menos lucidos alternaron con otros de temple, sometimiento y corazón, sobre todo en el toreo en redondo. Así lo entendió el público y por ello, se entregó a la generosidad demostrada del torero, que desnudó su alma, entregando todo lo que tenía al respetable y al burel. Cuajó tandas por ambos pitones, unas mejor que otras pero fue la disposición con la que estuvo, sus ganas por cuajar la faena y salir catapultado de Valencia a otras plazas, lo que hizo que finalmente, tras una gran estocada lograse cortar una oreja.

Con la puerta grande medio abierta, llegó con el quinto dispuesto a rematar su tarde. Era consciente de la oportunidad que tenía con la televisión por medio y todo el mundo del toro pendiente de este último festejo. Por ello, salió a buscar el triunfo. Lanceó con garbó a la verónica en el recibo y lo templó en el capote mientras se desarrollaba la suerte de vara. El de Adolfo tenía clase y condición por ambos pitones y nada hacía sospechar que se convertiría en el toro complicado que terminamos viendo en la muleta. En este último acto de la lidia, Sánchez se vio desbordado por el complicado comportamiento de la res. Tobillero, de recorrido corto, con la presencia del viento y la cara siempre a media altura. Con estos mimbres tuvo que hacer faena. Un trasteo que se movió, de nuevo, en los parámetros de la épica más que del arte o de la finura, pero el toreo también es eso, domeñar la embestida aunque sea a mordiscos y así lo entendió Sánchez. Arrimón final, muy valiente, con un toro que lo cazó y le perdonó la cornada. Lástima el fallo a espadas porque esta vez sí, tenía la puerta grande lograda.


Peor parado salió Alberto Aguilar al final de la tarde, pues recibió una cornada en la tibia, del cinqueño pasado que saltó al ruedo para cerrar ciclo. A este lo recibió con una larga de rodillas animosa, seguida de un ramillete de verónicas aseadas y discretas. Se le picó trasero, como la mayoría del encierro de hoy, ¡qué mal picados por favor! y siguió el toro embistiendo, sin demostrar hasta el último tercio de su lidia, la guasa que tenía. Con la cara siempre a media altura, sin entregarse, mirando, incierto, desconfiado, le complicó la existencia al matador. Y el diestro tuvo que tirar mano del valor, del ánimo, del corazón y buscar un triunfo. Honradez, honestidad y responsabilidad, la que tuvo en este toro, pues no se aburrió buscando un lucimiento imposible. Logró lo mejor en el toreo en redondo en varias tandas, no así con la zurda donde el toro era más reservón y destemplado. Al final, sobrevino el percance y pasó a primer plano la épica del toreo. Con el diestro herido y el toro esperándolo para cazarlo, se desarrolló el último acto del ciclo. Mató mal y herido y por ello, el público soberano y sensible, premió su entrega con una oreja.

Antes, con el tercero, otro toro manso, parado, sin emoción ni transmisión, sólo pudo hilvanar un trasteo arrestoso y valiente. Con alguna tanda en redondo corta pero bonita. Aunque todo se quedó en voluntad y muchas ganas. Saludos después del arrastre del de Adolfo.


Completó cartel el diestro murciano Rafaelillo, que sorteó un lote manso, justo de fuerzas y de raza. Con el que abrió plaza, parado, soso, deslucido y sin gracia nada pudo hacer. Intentar una justificación de su cartel y poco más. Y con el cuarto, un inválido que se le echó varias veces en mitad de la faena de muleta, optó por abreviar ante un público molesto con la situación.

Concluyó de este modo este ciclo de la feria de fallas en la que se echó de menos la presencia de varios periodistas taurinos íntegros, objetivos y excelentes en su obrar profesional, sin los que la Fiesta es hoy menos objetiva, independiente y libre. A todos ellos, mi particular brindis en estas últimas líneas: esta feria, -Rafael, Sixto, Pilar, Mario, Dani y Carlos- fue por vosotros. En mayo, más.


PARTE MEDICO DE ALBERTO AGUILAR
"Después de la lidia del sexto toro, pasa a la enfermería Alberto Aguilar, que presenta una herida por asta de toro inciso-contusa de unos 10 centímetros de extensión, situada en la cara anterior de la pierna izquierda, que secciona piel, tejido celular subcutáneo y aponeurosis. Sección del músculo tibial anterior, contusión de la arteria tibial anterior y sección parcial del músculo flexor. Ha sido intervenido bajo anestesia local y sedación en la enfermería de la plaza. Pronóstico reservado. Se traslada al paciente a la Casa de la Salud" Firmado: Dr. Cristóbal Zaragozá

Texto: Alfonso Sanfelíu
Fotografía: Rafael MATEO



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Valencia (8ª de abono): Leonardo Hernández abre la puerta grande en la matinal de San José


Crónicas Feria de Fallas y Temporada 2011

Sábado 19 de marzo 2011 (8ª de abono)



Valencia (8ª de abono): Leonardo Hernández abre la puerta grande en la matinal de San José


Valencia. Feria de Fallas. 8ª de abono. 19 de marzo de 2011. Tres cuartos de entrada. Se han lidiado seis astados de la ganadería de Fermín Bohórquez, lustrosos pero deslucidos en líneas generales. El mejor del encierro fue el 2º un gran toro para rejones, bravo, repetidor, codicioso y alegre con transmisión.

Rui Fernandes, oreja.
Andy Cartagena, saludos.
Álvaro Montes, saludos.
Sergio Galán, oreja.
Leonardo Hernández, dos orejas.
Manuel Lupi, saludos tras aviso.



Valencia (Esp.).- Puerta grande para Leonardo Hernández en la matinal de rejones en Valencia, después de una faena muy vibrante, entregada y sobretodo, muy inteligente. Dominio total del espectáculo y sentido de la lidia para ir administrando a la res lo que pedía en cada momento. Así fue el resultado, dos orejas en plaza de primera y en feria de primera.


Con este poderoso Bohórquez de salida, aunque parado a las primeras de cambio y marcada querencia a tablas fue encelándolo y desengañándolo hasta meterlo en faena. Poderoso cuando se arrancaba a la cabalgadura, Hernández estuvo muy firme y entregado, haciendo poco la embestida del animal. Una res que tenía clase y buen tranco así como fijeza cuando se venía. Bien en banderillas el rejoneador siempre buscó la pureza aunque en algunas ocasiones le faltó acople en el embroque. Crecido a medida que pasaba la lidia, el rejoneador estuvo muy inteligente anulando querencias en el centro. Final vibrante y puro en su ejecución con las banderillas a dos manos, alcanzó su culmen emocional con las cortas. La gente con él. Toda una lección de cómo leer un toro y como desarrollar el sentido del espectáculo en función de la res. Faena con argumento y alardes finales que pusieron al público valenciano en pie. Dos orejas y puerta grande.


Otro de los triunfadores de este amable festejo matinal, fue el portugués Rui Fernandes, al cortar una oreja al que abrió plaza después de cuajar una faena muy voluntariosa y alegre, a un toro que esperó siempre, no se empleaba y medía el caballo. Deslucido toda la tarde, se avivó en banderillas. Toro cerrado en tablas, el de Bohórquez, al que se le tuvo que anular querencias por su mansedumbre. Trasteo lucido, intentando cuajar siempre con pureza las suertes. Todo lo hizo el portugués. Con las rosas, colocó con más precisión ya con el toro vencido, cerrado en tablas y a la defensiva. Oreja.


También cortó trofeo el rejoneador Sergio Galán, tras una muy meritoria y merecida oreja ante un toro muy deslucido y agarrado al piso, que en nada colaboró con su rejoneador. Más tardo el toro, esperó desde principio el encuentro con la cabalgadura. Clavó arriba Galán en el rejón de salida con temple, pero el toro fue deslucido de salida. Faena más discreta pero con mucho fondo torero. Siempre intento cuajar con firmeza la faena, seria y de frente haciéndolo todo él. Momentos muy elegantes con las cabalgaduras, de alta escuela de doma en la preparación de las suertes. Lástima que el toro no acompañara. La gente con él tras una faena meritoria y muy entregada. Oreja.


El rejoneador de Benidorm, Andy Cartagena, tuvo en sus manos el doble trofeo y acompañar a hombros a Hernández si no llega a errar con el rejón de muerte. Logró cuajar una faena vibrante, alegre, serie también, y muy bien estructurada. Con un toro muy codicioso de salida, el mejor del festejo, lo templó, y paró, nada más salir de chiqueros. Los rejones de recibo estuvieron siempre colocados en el estribo y arriba, con pulcritud. Codicioso el de Bohórquez en cada una de sus arrancadas, Le anuló querencias sacándolo afuera y logró momentos vibrantes luciéndose en la suerte antes de clavar, con tres piruetas. Espectáculo de Andy muy entregado y alegre en su faena, con el mejor toro de Bohórquez. Solo pecó de desigual en la colocación de banderillas quizás por la alegría con la que atacó siempre cada suerte. Remató con las cortas y con el toro totalmente entregado y vencido en tablas. Rejón entero y trasero y el error con el descabello le privó de su doble trofeo.


Álvaro Montes volvió al ruedo después de un año de inactividad y lo hizo con honradez, seriedad y muchas ganas de reencontrarse con el público y con el toro. Prueba de ello fue el vibrante recibo con la garrocha, muy efectivo y muy templado dejando al de Bohórquez en el centro del ruedo. Toro con clase, nobleza y también codicia que fue a menos a medida que transcurrió su lidia. Fue quizás, el recibo, lo más estético de toda su actuación. Después la colocación de los rejones siempre fue reunido arriba de igual modo que las banderillas. El toro fue codicioso y con movilidad, lo cual se agradece y con él, pudimos ver a Montes en proceso de recuperación. Actuación cuajada casi toda en los medios con un par al violín que resultó muy vistoso. Acabó el animal acusando la exigencia de la lidia y, tardo en la suerte suprema se puco complicado. El mal manejo del rejón de muerte le privó de un trofeo. La sensación fue que Álvaro llegará a su nivel en tan solo unos festejos más. Seguro.


Completó cartel el portugués Manuel Lupi con un trasteo animoso, lleno de temple y con momentos de calidad. Muy templado en banderillas con otro toro parado de Bohórquez siempre intentó interpretar el toreo haciendo las cosas de frente y con suavidad. Clavó reunido, arriba y luciéndose aunque igual le faltó un punto de mayor transmisión y conexión con el público. Aun así, resultó interesante ver a este rejoneador más nuevo.

Texto: Alfonso Sanfelíu
Fotografía: Rafael MATEO


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Valencia (9ª de abono): Oreja importante para Castella en una desastrosa tarde marcada por la mala corrida de Las Ramblas


Crónicas Feria de Fallas y Temporada 2011

Sábado 19 de marzo 2011 (9ª de abono)



Valencia (9ª de abono): Oreja importante para Castella en una desastrosa tarde marcada por la mala corrida de Las Ramblas


Valencia. Feria de Fallas. 9ª de abono. 19 de marzo de 2011. Lleno. Tarde soleada y apacible. Se han lidiado seis toros de la ganadería de Las Ramblas, el tercero como sobrero pero del mismo hierro. Muy justos de presentación. Mansos en líneas generales, con poca raza, casta y fuerzas. Sólo sirvió el sexto que tuvo clase, buen son y transmisión. Se desmonteró en el sexto después de parear con vistosidad y entrega, Francisco Aragón Ambel.

Juan Mora, silencio en ambos.
Enrique Ponce, saludos tras aviso y división de opiniones.
Sebastián Castella, silencio y oreja con petición.



Valencia (Esp.).- Tuvo que salir el sexto de la tarde y un enrazado y dispuesto Sebastián Castella para levantar una tarde horrorosamente plomiza. La muestra es que con un toro justo de presentación pero con clase, nobleza y sobre todo, franqueza en sus embestidas para acometer desde la largura, el bendito público que llenó el coso valenciano, se entregó sin pensárselo dos veces a la labor del diestro francés.


Con este astado de Las Ramblas, el galo cuajó un quite por chicuelinas ajustadas, templadas y muy firmes que fueron jaleadas con auténtica pasión por un público ansioso por ver triunfar -al menos- a uno de los diestros actuantes. Quite importante que dejó muestras del ánimo con el que salió Castella con la tarde ya vencida. A la fiesta a este sexto, se le sumó el banderillero Francisco Aragón Ambel, con dos pares importantes, dejándose ver y muy toreros, que por clavar arriba y reunidos, le valieron saludar montera en mano. Y a partir de ahí, brindis al respetable e inicio en el centro del ruedo con pases cambiados por la espalda seguidos de varios derechazos sin enmendar el terreno, que pusieron la plaza boca abajo. Se le rindió el agradecido público al galo que, inteligente como es, planteó una faena en la que alternó momentos más profundos de toreo con otros más vistosos y electrizantes. Tandas en redondo dándole distancia al animal que se venía franco al cite y con clase, para continuar con derechazos de bello trazo aunque con la muleta a media altura. La expectación con la que se siguió la faena fue in crescendo y por ello, lo intentó también, aunque con menor fortuna, al natural. Faena compacta, enrazada, mostrando la mejor versión de Castella que sometió al animal con guante de seda. La estocada media y el certero descabello le sirvió, para lograr una oreja ganada con mucha entrega y verdad.

En su primero bis, nada pudo hacer. Deslucido, sin clase ni emoción, buscó cuajar faena, donde haberla encontrado hubiese sido un milagro. Siempre a la defensiva, manseando, protestando en cada arrancada y con la mirada puesta en el matador, resultó imposible cuajar trasteo.


El resto del festejo siguió en la línea del tercero bis lidiado por Castella. Fue todo un despropósito la lidia de los toros de Las Ramblas, que juega muy a la contra de la propia fiesta. De nuevo, con la televisión por medio, las figuras en el cartel y el día de San José en el epicentro informativo, la fiesta sufrió un tremendo bajonazo con semejante encierro de Las Ramblas. Trapío escaso y todo un muestrario de reses mansas, descastadas y desrazadas. Sólo se salvó ese sexto, pero porque como reza el refranero español, “en el país de los ciegos, el tuerto es el rey”. Lamentable, un encierro así, y lamentable e incomprensible también, que las figuras elijan ganaderías de este tipo para compromisos tan importantes y delicados.


Con el primero del festejo, manso, complicado y con genio, poco pudo hacer Juan Mora. El astado nunca descolgó por su mala morfología, y con él, Mora solo pudo dejar retazos de su torero como un pase de la firma muy pinturero. Incomodo el toro en su embestida, abrevió la faena. Después, con el cuarto tampoco pudo hacer mucho. Un astado mejor presentado que los anteriores, pero sin gracia en sus acometidas, ni en la forma de meter la cara ni emplearse. Flojo como también fue, solo quedó para el recuerdo, dos verónicas mecidas, estéticamente pulcras y sentidas, que el veterano diestro interpretó en el quite. Ese fue el recuerdo de su actuación, ya que con la muleta, nada pudo hacer. Llegó defendiéndose como manso que fue el de Las Ramblas, y decidió finalmente abreviar de nuevo la actuación, muy a su pesar. Silencio.

El valenciano Enrique Ponce se fue de vacío del festejo más importante de las fallas y de su feria, en la que ha sido el único espada que ha hecho doblete. No se explica cómo se anuncia con ganado de tan pocas garantías y lo que es peor, se presenta ante la afición valenciana con astados tan pésimamente presentados. No merece la afición espectáculo como el de hoy ni trato como el de hoy, donde se quiere ver a Ponce con toros bien presentados, con trapío acorde a la plaza de Valencia, con romana acorde a la feria de primera que es y con reses de mayor garantía en su comportamiento. Se molestó el público con él en el cuarto y con razón, pues espectáculo como el de hoy, en tarde tan importante, hacen flaco favor a la defensa de la Fiesta. Con un lote manso, descastado, desigual de trapío y sin fuerzas, compuso dos trasteos a los que les faltó la identidad que da el toro a la obra y les faltó también, la emoción del toro bravo. Al primero de su lote le firmó una faena plana, sin vistosidad, ni emoción, donde lo mejor fue la gran estocada con la que despachó la res. Y con el quinto, de nuevo el desastre ganadero y el desespero del valenciano. Justo de trapío, con poca romana e incómodo de comportamiento, Enrique Ponce no pudo hacer faena. Asumió él toda la lidia de este toro como muestra de su compromiso con la afición o para tapar el sainete que dio su cuadrilla en el segundo de la tarde. Pero ningún esfuerzo sirvió para mejorar su actuación. La res terminó parada, y Ponce no tuvo más remedio que abreviar su actuación con un público desesperado y enojado que no dudó en mostrar su enfado con las opiniones divididas.

Texto: Alfonso Sanfelíu
Fotografía: Rafel MATEO



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Valencia (7ª de abono): Puerta grande para El Cid y Miguel Ángel Perera con un buen encierro de Capea



















Crónicas Feria de Fallas y Temporada 2011

Viernes 18 de marzo 2011 (7ª de abono)



Valencia (7ª de abono): Puerta grande para El Cid y Miguel Ángel Perera con un buen encierro de Capea


Valencia. Feria de Fallas. 7ª de abono. 18 de marzo de 2011. Casi lleno. Tarde soleada y apacible. Se han lidiado tres toros del hierro de San Mateo (1º, 2º y 4º), dos de la ganadería de San Pelayo (3º y 5º) y el 6º bis del hierro de Zalduendo. Toros desiguales de presentación. Nobles y con clase en conjunto, tuvieron casta y raza para reponerse durante la lidia. Alguno de ellos, con la fuerza más justa. El 4º de la tarde encastado y bravo. El 5º de San Pelayo exigente pero interesante y 6º bis de Zalduendo, complicado.

Manuel Jesús “El Cid”, oreja y oreja tras aviso.
Miguel Ángel Perera, oreja y oreja tras aviso.
Cayetano, ovación y división de opiniones al abandonar el ruedo.



Valencia (Esp.).- Manuel Jesús “El Cid” y Miguel Ángel Perera son los dos nombres propios de este séptimo festejo fallero, después de descerrajar la puerta grande del coso levantino. Dos actuaciones premiadas con una oreja en cada uno de sus toros que fueron seguidas con expectación y entrega por el amable público valenciano. También triunfó el Capea con cinco buenos toros que tuvieron mucha clase y nobleza a la par que casta para soportar la lidia, si bien es cierto que también tuvieron algunos las fuerzas ajustadas.


Con el mejor de los de Capea, bajo el hierro de San Mateo, el cuarto, el Cid cuajó un trasteo donde cuidó al animal, llevándolo siempre muy suave y templado y con la tela a media altura hasta que pudo bajarle la mano. Fue faena de paciencia, de pulso, de calma y no desespero, que cuajó en una actuación interesante y plástica, a medida que se iba desarrollando la misma. Firmeza en el modo de citar al toro, muleta adelante, torería y honradez, fueron hilvanando pases en redondo de bella factura y sobre todo sentimiento. Se empeñó además el Cid en cuajarlo también sobre la zurda, su baza fuerte en su tauromaquia, y a fe que lo consiguió. Naturales despacioso, templados, midiendo la embestida de la res que alcanzó su mayor emoción cuando la bamba de la muleta acarició el albero acompasando la embestida noble del animal. Trasteo completo de principio a fin. Con inicio, nudo y desenlace que convenció a los valencianos de la recuperación de este torero. Una lástima el fallo a espadas porque seguramente estuvo en su mano el doble trofeo, aun así el público pidió la oreja mayoritariamente y el palco, de nuevo presa del reglamento, tuvo que concederla sin miramientos.

Antes, con el primero dejó cincelado en el ruedo y ante el astado de Capea una nueva faena completa en su concepción y llena de torería, gusto, sabor, temple, despaciosidad y ciencia, que también hay ciencia en el toreo. Entendió perfectamente las carencias de la res dada su manifiesta justeza de fuerzas y con la muleta a media altura, sin molestarlo, templándolo, encelándolo y con torería cuajó un trasteo que llegó al tendido e hizo explotar de felicidad un Cid exultante, al acabar esta obra. Le bajó la mano en varias ocasiones, aun a riesgo de desmerecer el trasteo, llevándolo al natural, pero tuvo suerte y esos pases también dejaron su impronta torera prendida en el alma de los aficionados. Estocada entera y delantera con efecto rápido, que facilitó la concesión de una merecida oreja. Al final puerta grande.


El otro gran triunfador fue el extremeño Miguel Ángel Perera al cortar un trofeo en cada uno de sus toros y con ello conseguir abrir la puerta grande. Su paso por Valencia demostró la recuperación palpable de este diestro aunque bien es cierto que la concesión del trofeo en el quinto, aun con petición mayoritaria es también discutible. Una vez más la mayoría empujó al presidente, reglamento en mano, a concederla. Muy ajustada dicha concesión. En lo estrictamente taurino, nos gustó mucho más, ver a Perera en el segundo de la tarde que con el exigente y complicado quinto del festejo. Al segundo, de la ganadería de San Mateo, le cuajó una interesante lidia con un quite por tafalleras ayudando a la endeblez del animal que fueron jaleadas y celebradas por el público. Después, dictó una lección de cómo se debe entender el toro y administrarle su lidia total. Muleta a media altura, suave, con firmeza pero también con cadencia con los que hilvanó un trasteo completo por ambos pitones. Se le vio muy templado, muy centrado y asumiendo la responsabilidad de actuar en una plaza importante para él como es Valencia. Cuajó una tanda al natural de cante grande, suave, templado, sentido. Concluyendo el trasteo con un final muy ojedista con el que puso el corazón en un puño a la parroquia valenciana. Oreja ganada a ley.

Con el quinto poco pudo hacer. Estuvo firme y dispuesto buscando el triunfo que finalmente logró, pero no alcanzó las cotas que sí logró en el anterior astado. Trasteo más irregular pero de exposición y valentía, que solo alzó el vuelo en su final cuando protagonizó un arrimón de pavor entre los pitones. No fue un toro cierto, es más, buscaba y derrotada en cada una de sus acometidas y ante él, Perera se la jugó sin trampa ni cartón. De verdad. Aunque después se le fue la mano con un bajonazo y por ello, resulta muy discutible la concesión del trofeo a pesar de la petición mayoritaria. De nuevo, el palco en entredicho y la categoría de la plaza también. Puerta grande.


Completó el cartel Cayetano que demostró su disposición durante toda la tarde aunque se fue de vacío y bajo una división de opiniones. Declaración de intenciones yéndose a la puerta chiqueros en el tercero de la tarde y la gente con él. Solventó el trance con oficio y valentía para seguir toreando más liviano a la verónica. Después todo terminó cuando el toro se partió el pitón. Con el de Zalduendo bis, nada pudo hacer. Incierto también el de Domecq, lo más destacado lo firmó en el inicio de faena de rodillas pegado a las tablas y con toda la plaza volcada. Pero ahí terminó todo. Abrevió y punto y final. Nos quedamos con las ganas de ver ese gran toro de Capea que cerraba la tarde oficialmente, pero que fue devuelto precipitadamente a los corrales por una supuesta cojera.

Texto: Alfonso Sanfelíu
Fotografía: Rafael MATEO


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